"Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra" (Hechos 1:8).
En una ocasión un pastor había ayunado 40 días con el propósito de que Dios lo bendijera con los 9 dones espirituales que aparecen en I Corintios 12. Sin embargo, al final de los 40 días de ayuno, no consiguió nada y quedó un poco frustrado. Pero días después fue llevado en visión ante la presencia de Dios, y este pastor se encontraba hablando con Jesús, y Jesús le preguntaba:"¿Qué le pedirás al padre? Y el pastor respondió muy excitado:¡Quiero los 9 dones del Espíritu!. Y Jesús le dice:"No pidas eso, dile al padre que lo quieres a El".
Considero que es muy importante aclarar ciertas cosas que tradicionalmente se han estado mal enseñando. Conceptos tradicionales, que se han practicado y se siguen practicando y al final muchas veces se producen grandes frustraciones. Tradicionalmente, se enseña que hay que buscar a Dios en ayuno y oración, lo cual es muy importante para la salud espiritual del cristiano y también tiene un respaldo que es muy bíblico. Pero muchas veces se habla de los dones del Espíritu Santo como la fuente de prioridad en la vida del cristiano, y o demás se deja en segundo término. Y es de aquí es de donde se ramifican muchos problemas y confusiones en la vida de muchos cristianos. Muchas veces, y lo voy a decir con mucho respeto delante de Dios, me he encontrado con personas en diferentes lugares que les predico el evangelio y me dicen:"Yo fuí pastor en un tiempo y estoy caído de la gracia de Dios". Y continuan diciendo:"Dios me usó para levantar paralíticos, y hacer grandes milagros. Y ayunaba grandes períodos de tiempo y oraba 15 horas al día, etc". "Pero usted sabe, yo fuí drogadicto en el pasado y volví a lo mismo otra vez y estoy en esta situación difícil, alejado de Dios". ¿Qué realmente pasó con este hombre? ¿Porqué cayó en esa situación?.
La respuesta a esta situación está en la palabra de Dios. Jesucristo dió instrucciones específicas de como tratar cada situación en el orden debido. El dijo:Pero recibiréis poder, ¿Cuándo?, ¿En qué momento obtenemos el poder de lo alto?¿Cuál es la prioridad, los dones ó el Espíritu Santo?. Según lo que Jesús nos estableció, es la persona del Espíritu Santo. Muchas cristianos buscan a Dios por lo que El les pueda dar hablando en terminos humanos, sanidad física, espiritual, emocional, finanzas, etc. Pero cuando realmente amamos Dios con todo nuestro corazón, le buscamos porque sin El no somos absolutamente nada en la vida.Cuando tenemos una buena relación con Dios, cada día que pasa le conocemos más y más y nos vamos sumergiendo en una relación de amor, en la cual vamos a cuidarnos de no contristarle con nuestros pensamientos,palabras, acciones, que no glorifican el nombre Dios. Y es aquí donde empieza una vida espiritual de alto nivel. Aprendemos a rendirnos a El, sin hacer ningún esfuerzo humano, sino porque hemos creido en El. El cristiano que se deja transformar por el Espíritu Santo y e s renovado no le interesa la crítica a la cual es sometido, no le interesa las calumnias que se levantan en contra de él(ella), falsos testimonios, etc. Sino que todo se lo encomienda a Dios, porque Dios es el único que nos puede hacer justicia. Vivir una vida agradable a Dios, tiene un precio. Lágrimas que saldrán de nuestro corazón, sencillamente porque amamos a Dios y queremos agradarle. Entonces el padre celestial dirá: "Este es mi hijo amado en quien yo tengo complaciencia".
Si usted quire agradar a Dios tiene que dar fruto primeramente. "Más el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley". (Gálatas 5:22,23). Lo más importancia es que demos fruto de una vida en donde se pueda reflejar la persona de Jesús. Personalmente me impresiono demasiado cuando tengo contacto con cristianos que aman a Dios. No tengo necesidad de que nadie me de referencias personales de esa persona, sino que por la evidencia del Espíritu Santo me doy cuenta quien es. Se refleja la paz de Dios en su vida, un gozo natural que brota de su corazón y sus conversaciones siempre honrarán el nombre de Jesús. Y cuando hablamos con estas personas no nos queremos separar de ellos(as), porque hay una conección de lo alto que se encamina a hacer cosas juntos para la gloria de Dios.
Si nuestra prioridad son los dones y no la persona de Dios, vamos a fracasar en la vida. Y aunque estemos sirviéndole a Dios, vamos a hablar de un Dios que no conocemos. Porque nuestros frutos determinan la calidad de vida espiritual que vivimos y no los dones que manifiestan el poder de Dios.
En conclusión, busquemos a Dios y su presencia y como añadidura obtendremos su poder, que será bien administrado por gente madura y que ama a Dios con todo el corazón.