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Hasta este momento he compartido lo esencial, que es  ser efectivo en el reino de Dios.Y al  pasar por el proceso de ser un verdadero discípulo. Marcado por el cincel del ministerio cuádruple de Jesucristo.
 
Hablé acerca de la importancia de estar con Jesús, luego está el proceso de predicar el evangelio , un evangelio que será realmente efectivo, pues tendremos fuertes convicciones, pues conoceremos a Dios a través de una gloriosa experiencia.
 El apóstol Pablo dijo lo siguiente:
 
“Y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.”
I Corintios 2:4,5
 
Vuelvo a enfatizar, que es realmente necesario predicar un evangelio de poder, “el evangelio revolucionario”. El evangelio que cuando se predica en el poder del Espíritu Santo se experimentarán resultados sorprendentes para la gloria de Dios.

 Desgraciadamente nos hemos acomodado a solamente repetir lo que los hombres y mujeres de Dios hicieron en épocas pasadas. Hay que imitarlos viviendo como ellos vivieron. No dependieron de los demás, dependieron del Dios vivo, con el cual tenían una estrecha relación de amor.
 
El día que estemos ante la presencia de Dios, delante de su trono. El nos pedirá cuentas claras de los dones que El nos dio para darlo a conocer con poder por todos los rincones de la tierra, y no lo hicimos.
 
Considero que hay tomar muy en serio el privilegio, el honor que El nos ha dado para servirle. Porque es la mejor posición que un ser humano pueda tener en esta tierra.
  
Pero ahora quiero concluir con los dos puntos pendientes que tenemos del ministerio Cuádruple de Jesucristo.
 
“…y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios.” Marcos 3:15
 
Una de las evidencias claras del establecimiento del reino de Dios es que ocurran sanidades en todos los aspectos.
Cuando el Señor me dio la visión de ministrar “sanidad a las naciones”. recibí claras instrucciones en donde El me decía a través de un sueño que ministrara sanidad, espiritual, física y emocional.

Los que predicamos la palabra de Dios ya tenemos suficiente palabra, la predicamos con una gran exactitud y elocuencia.
Pero el detalle está en que la palabra tiene que ser confirmada con las señales que le siguen. Marcos 16:20
 
La razón por la cual tienen que haber señales es que es lo sobrenatural obrando con gran intensidad. Para que las personas se den cuenta que no estamos dando a conocer una religión, sino el reino del Dios todopoderoso.

 Además tenemos que echar fuera demonios. ¿Porqué? Porque no es una opción, sino un mandamiento de nuestro Señor Jesucristo. Ya que Satanás tiene entenebrecido el entendimiento de los incrédulos para que no les resplandezca la luz del evangelio.
 
Para muchos líderes cristianos esto es un punto controversial. Ya que dicen algunos que eso “ya pasó de moda”. Esto no es un asunto de modas, es cuestión de reconocer que estamos luchando contra el reino de las tinieblas, y su líder no quiere que sus cautivos sean libres.
 
Cuando ignoramos este tema, no hay una vida experimentando el poder de Dios diariamente.
 
Otros son extremistas, ven demonios por todas partes. Todo su principal tema de conversación son los demonios. Y esto es muy peligroso, pues se glorifica mas al enemigo que a Jesucristo.

Una persona espiritual no es extremista, sino cristocéntrica. Vive para la gloria de Dios. Su tema principal de conversación es el rey de Reyes y Señor de señores.
  Su objetivo es atraer la presencia de Dios en cualquier lugar que se encuentre, para que el Espíritu Santo manifieste su poder y el mundo se de cuenta que el evangelio no es una religión, ni el opio de las naciones. Sino poder que transforma y liberta para la gloria de Dios.