"Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios". Mateo 5:8
¿A visto usted en alguna oportunidad a Dios? Quizás le sorprenda mi pregunta, ó dirá que estoy loco. Pero la realidad de las cosas es que Dios nos ha dado la capacidad para poder verle.
Cuando Jesús llega a Betania, aparentemente tarde(pues lo esperaban para que sanara a Lázaro), pero su amigo, ya estaba muerto. ¡Qué tragedia! El que podía hacer el milagro de sanarlo llegó tarde. Las hermanas de Lázaro, Marta y María lloraban tristemente por la pérdida irreparable de su único hermano.
Pero Jesús nunca llega tarde a ninguna cita, donde hay necesidad. El no se mueve por la lógica humana, se mueve por la misericordia y amor que tiene por la humanidad, sin importarle la religión que practica la persona. El es amor.
Jesús al observar la incapacidad humana, es cuando comienza a manifestarse. Cuando le dan la oportunidad. Y comienza a decirle a Marta:"No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios" Juan 11:40. Aqui Jesús nos está diciendo nuevamente que esto no es algo imposible, sino que es posible.
¿Cuando es posible? Primeramente, cuando el Espíritu Santo vive dentro de nosotros. Jesús le dijo a Nicodemo:"De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios" Juan 3:3. En otras palabras, es necesario tener, no un cambio de religión, sino un cambio de relaciónpero sincera con Dios.
La persona que tiene la capacidad para detectar y vivir en el mundo, no sólamente en lo natural, sino en lo espiritual es aquella que reconoce que Jesucristo es su Señor y salvador de su vida, y vive de acuerdo y conforme a la palabra de Dios.
Segundo, ahora nuestro creer en Dios, no es simplemente un concepto mental. Creer en Dios significa,rendirnos ante El, y vivir solo para El. Y cuando vivimos en esta actitud todo es completamente diferente, pues nuestros sentidos espirituales se sensibilizan ante su divina presencia que nos atrae día a día.
Tercero, ahora a cada momento, a cada instante podemos ver a Dios. No a la manera humana, sino a su manera. Dios se manifiesta como El quiere. Se le manifestó a su pueblo cuando salieron de Egipto de una manera sobrenatural.
"Y por cuanto El amó a tus padres, escogió a su desencendencia después de ellos, y te sacó de Egiptocon su presencia y con su gran poder". Deuteronomio 4:37. La presencia de Dios iba delante de ellos cuando salieron de la esclavitud. ¿Cuando es que esa presencia es real en nuestras vidas asi como el pueblo cuando salió de Egipto? "Según el pacto que hice con vosotros cuando salistéis de Egipto, así mi Espíritu estará enmedio de vosotros para siempre". Hageo 2:5.
Cuando el pueblo de Dios salió de Egipto algo sobrenatural sucede. La columna de nube los dirijía de día y la columna de fuego de noche. Y esto sucedió claramente cuando salieron de Egipto, y si ellos no salen de ese lugar el Espíritu Santo no los hubiera dirijido.
El Espíritu Santo nos dirije cuando renunciamos a vivir conforme a la secuencia del mundo, y nos santificamos a darle todo nuestro ser al Señor. Entonces es cuando esa dulce presencia nos dirije hacia lo puro, lo recto, lo que agrada a Dios. Y el ambiente a nuestro alrededor se torna diferente, hay paz, armonía. Es así es como podemos ver a Dios.
Además de eso, podemos ver su poder cuando ya el ambiente está inundado con Su dulce presencia, lo cual es un preámbulo para experimentar su poderío. Cuando hay armonía en todos los aspectos, y eso si le tiene mucho, pero mucho temor el diablo. Es cuando el infierno empieza a temblar, porque es cuando ocurren milagros de gran calibre. Las almas vienen con gran facilidad a los pies de Jesucristo, y grandes y maravillosas señales ocurren a nuestro alrededor.
Pidámosle a Dios cada día que queremos verle a El, manifestándose a través de las circunstancias de la vida diaria. Y con toda seguridad obtendremos esa respuesta.