Gracias a Dios hemos podido avanzar con respecto a esta maravillosa palabra, que nos está llevando a grandes dimensiones espirituales en el nombre de Jesús. Lo cual están produciendo grandes resultados que son tan reales.
Ahora, Moisés ya le había dado instrucciones a Josué. Y Moisés iba a estar en la cumbre del collado y la vara de Dios en su mano.
Aqui podemos encontrar dos elementos de gran importancia para lograr la victoria.
Siempre tenemos que estar en un nivel espiritual estable. A estas dimensiones ya no se tolera la inestabilidad y la mediocridad. Pues cuando hay grandes triunfos se requiere grande el precio que tenemos que pagar.
"Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados." Isaías 57:15
La única persona que llega a este nivel de relación con Dios tiene que ser humilde. Los altivos, mentirosos, manipuladores, etc. no pueden llegar a tener esta relación divina, ya que el pecado que llevan en sus corazones les bloquea la bendición.
Moisés también tenía una vara en su mano. ¿Para que servía esta vara? Dios le dio esta vara a Moisés para que hiciera milagros a través de ella.
Y con esto quiero decir que las victorias estratégicas con Dios son a base de milagros, y no base de estrategias lógicas humanas. Por eso muchos cristianos no tienen victorias contínuas, ya que dependen de ellos mismos y no de Dios.
Estando ya Moisés en la cumbre del collado. También lo acompañaban dos personas más a su lado: Aarón y Hur. Lo cual es estratégico.
Un líder espiritua,l siempre tiene que estar rodeado de gente espiritual.
Ya que el fracaso de muchos líderes consiste en que están muy relacionados de gente que les gusta ser reconocidos y aplaudidos delante de las multitudes, pero no quieren pagar el precio.
Ya que nuestro objetivo como cristianos, no es que nos demos a conocer nosotros mismos. Si no que El sea manifestado a través de nuestras acciones.
Tenemos que ser muy selectivos y rodearnos con gente que ama realmente a Dios y no al dinero, la fama, etc.
Pero llegó el momento de la verdad, cara a cara al enemigo. En donde tenemos que echar mano a todos los recursos divinos para vencer en todo momento.
Y la biblia dice que cuando Moisés levantaba las manos prevalecía el pueblo de Dios, pero cuando él bajaba las manos prevalecían los Amalecitas.
Moisés era un hombre común y corriente, como usted y yo. Con limitaciones.
Y esto nos indica que necesitamos tener estabilidad en lo que estamos haciendo para Dios. No podemos darnos el lujo de tener grandes victorias este día y mañana, estamos en derrota.
No podemos bajar las manos bajo ningún concepto.
Cuando los asistentes de Moisés vieron su inestabilidad, tuvieron la mejor idea de la vida. Traer una piedra para que él se sentara y tuviera seguridad de que iban a prevalecer siempre.
Ese es el gran propósito de Dios para sus hijos, que siempre estemos dando testimonios del poder sobrenatural de Dios todos los días de nuestra vida.
Pero Moisés no podía tener la victoria asegurada hasta que tomara la decisión de seguir como estaba o se sentaba a pelear sentado sobre la piedra.
¡Por favor, no pierda de vista la piedra!
"Cuando lavaba yo mis pasos con leche, y la piedra me derramaba ríos de aceite." Job 29:6
El secreto del triunfo radica en tener un estilo de vida dirigido exclusivamente por la palabra de Dios (leche). Que es un alimento nutritivo y completo para el desarrollo físico del ser humano.
Si no permitimos que la palabra de Dios marque el rumbo o dirección de nuestra vida, estaremos sumergidos en las tinieblas. Lo cual generará confusión y derrota.
Pero cuando la palabra es la que nos dirije, como consecuencia la piedra (Cristo) nos derramará "ríos de aceite". en otras palabras fluirá aceite fresco, fluirá unción de lo alto.
El enemigo no tiene temor de gente que depende únicamente de su intelecto. Sino de aquellos(as) que tienen aceite de lo alto.
Ya que el yugo se pudre a causa de la unción (Isaías 10:27)
Y cuando Moisés se sienta sobre la piedra el rumbo de la historia cambia radicalmente. Ya no era la batalla de él, sino de Jehová de los ejércitos, quien ha puesto al adversario bajo las plantas de nuestros pies todos los días, porque Jesucristo nuestra roca lo derrotó en la cruz del calvario. Y El nos ha dado el poder para hacer grandes hazañas en su nombre.
Dios ha depositado ese poder en cada uno de nosotros. Solamente hay que vivir diariamente para su gloria y honra.
De tal manera que hubo una firmeza impresionante hasta que se puso el sol.
Dios nos ha dado firmeza en nuestras vidas porque experimentamos una armonía diaria con su presencia. Vivimos en una atmósfera, donde cuidamos con gran celo el aceite que tenemos de parte de El.
Si usted ya empezó a recibir esa revelación de lo alto, no importa el lugar puede ser en su recámara, en la calle, en el trabajo, en la escuela. Ese río de aceite es una clara señal de que cosas grandes vendran sobre sus vidas.
Y esa estabilidad de Moisés logró que obtuviera una vida sólida de intercesión, lo cual apoyó a Josué y sus soldados de tal manera que derrotaron a sus enemigos.
Esa es la forma que Dios quiere que sus hijos actuemos diariamente. Cimentados en la piedra. Por de alli depende nuestra bendición.
En este momento, quiero bendecirles de la siguiente manera:
Yo desato un palabra de bendición sobre cada lector que tiene acceso a este mensaje. Porque cosas grandes de parte de Dios están fluyendo sobre sus vidas en este momento. ¡Recíbalo en el nombre de Jesús!
Nuevas oportunidades de trabajo, nuevas puertas para ministrar la palabra de Dios se están abriendo, nuevos contratos empresariales se realizarán en pocos días para la gloria de Dios...
Aún esa mujer estéril que se siente fracasada me llamará para darme la noticia que está embarazada.¡Gloria a Dios!